4 adultos y 1 niño

“Puedes llegar a cualquier parte, siempre que andes lo suficiente.”

Lewis Carroll

NenSi no lo hizo cuarenta veces, no lo hizo ninguna.

Ayer mientras esperaba la llegada un cliente de la ciudad condal en la estación de Gerona, me fije (no os sabría decir el porqué) en una grupo de 5 personas que esperaban la llegada de un autobús. Para situaros os explicaré que la estación de Renfe de Gerona está justo delante de la de autobuses. La verdad es que estuve un rato largo esperando (casualidades de la vida) y pude observar sin prisa y con cierta expectativa. A veces los retrasos del tren te permiten ciertos privilegios…

Entre ese grupo, creo que familiares todos ellos, había un niño pequeño; no debería tener más de 5 años. Mi fijación con esas personas no era, ni mucho menos, cotilla ni analítica; pues quién captó mi atención fue ese pequeñín. Me resultó gracioso ver como corría de un lado a otro bajo la atenta mirada, aunque indirecta, de los adultos.

Primero se atrevió a sobrepasar una marquesina de la estación. Tras unas cuantas idas y vueltas, vio que el empuje que quería no lo podía conseguir con esa corta distancia; así que se atrevió a sobrepasar la segunda. Lo curioso del caso es que, cuando estuvo por la mitad, se giró y siguió de espaladas… controlando no alejarse demasiado de su punto de seguridad (el grupo de adultos).

Así, sucesivamente, hasta llegar a sobrepasar la quinta marquesina. ¡Qué energía!

Possible DO_SinergiaSin cansarse, sin decaer en sus intentos, aunque en todas consiguiera la misma velocidad, la que le proporcionaban sus cortas piernecillas, pero recorriendo más distancia en cada intento.

Una y otra vez. Una y otra vez. Me tenia hipnotizado… y, por qué no decirlo, un poco celoso de semejante demostración de energía y vitalidad.

De repente, al tomar conciencia de los sentimientos que me estaba generando es chiquitín, apareció, junto con una tímida sonrisa, la inspiración para escribir este post. ¡Tenía que compartirlo con ustedes!

Esa actitud es la que diferencia a los que algún día son y serán un modelo a seguir de perseverancia, de motivación y de éxito. Y no solo aplicable a la vida profesional, no señor. En cualquier aspecto de nuestra vida: profesional, familiar, personal, etc.

Perseverar, una y otra vez hasta conseguir el objetivo, y si no se consigue… redefinir la estrategia. Si a pesar de ello, madre naturaleza no nos concede nuestro premio… ¡Qué más da!  Te habrá puesto en bandeja el mejor regalo, y el que muy pocas personas mantienen en actitud. El regalo de gozar, de haber disfrutado en cada ida y vuelta.

Felicitat Girona DO_Sinergia

“Es duro caer, pero es peor no haber intentado nunca subir.”  Theodore Roosvelt

default
Post Written by

2 comments on “4 adultos y 1 niño

  1. Me ha parecido un gran post, lo compartiré en mi Facebook, porque me parece que en muchos momentos tenemos que volver a descubrir lo que ya sabíamos de niños y como bien has dicho recordar como éramos capaces de intentar las cosas una y otra vez, inmunes al desaliento y si al final veíamos que no lo lográbamos, sin sufrimiento o angustia, cambiábamos de objetivo.

  2. Es un placer leer tu comentario y que queráis compartirlo con vuestros seguidores. ¡Muchas gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

322 Spam Comments Blocked so far by Spam Free Wordpress

HTML tags are not allowed.

  • RSS
  • Newsletter
  • Facebook
  • Google+
  • LinkedIn
  • NetworkedBlogs
  • Twitter
  • Pinterest